Pastor’s Voice – Voz del Pastor

LA FRAGANCIA DE CRISTO

“¡Un cristiano es un frasco de perfume viviente! “Doquiera vaya, gracias a Dios, él hace de mi vida una constante procesión de triunfos en Cristo, que difunde el perfume de su conocimiento en todo lugar, por mi. Tenemos este tesoro, el perfume de su conocimiento, en “vasos de barro”. Y estamos para esparcir este perfume doquiera vayamos.

A un niñito se le dio un frasco de perfume. Lo sacó para mostrarlo a sus compañeritos de juegos. Pero antes lo escondió de ellos detrás de su espalda diciendo: “A que no adivinan lo que tengo”. Los chicos se pusieron tan curiosos que allí mismo levantó en alto el frasco sobre su cabeza y exclamó: -Perfume, esto es lo que tengo.

Los muchachitos leyeron cuidadosamente la etiqueta como mejor pudieron: Finalmente uno de ellos dijo: -Esas sólo son palabras. ¿Por qué no quitas el corcho de la botella y te diremos si es verdad o no? Pronto el chico estuvo trabajando con su navajita, y cuando saltó el corcho, los muchachos olieron profundamente y uno de ellos dijo con aire de dar el veredicto final: “Era lo que decía, ¿verdad?” Hay una gran necesidad que todos los cristianos quiten el corcho de la botella y permitan que el mundo respiren la fragancia de la Rosa de Sarón que florece en nuestro corazón.

Alguien puede decir: Yo he sido miembro de la iglesia por muchos años. Mi nombre figura en el libro de la iglesia. Pero eso no es suficiente. El chico dijo de la botella: “Esas sólo son palabras”. Tal vez debemos quitar el corcho de la botella y permitir al mundo que huela profundamente y descubra si lo que hay adentro es genuino o no. ¿Florece en tu corazón la Rosa de Sarón?”

Pastor,
Hector L. Maldonado

THE FRAGRANCE OF CHRIST

“A Christian is a bottle of living perfume! “Wherever he goes, thank God, he makes my life a constant procession of triumphs in Christ, who spreads the perfume of his knowledge everywhere, for me. We have this treasure, the perfume of your knowledge, in “clay glasses”. And we are here to spread this perfume wherever we go.
A little boy was given a bottle of perfume. He took it out to show it to his playmates. But before he hid it from them behind his back saying: “Do not guess what I have.” The boys were so curious that right there they were holding the bottle over his head and he exclaimed: -Perfume, this is what I have.
The boys automatically told him the label as best used: Finally one of them said: -Those are just words. Why don’t you remove the cork from the bottle and the live one if it’s true or not? Soon the boy was working with his little knife, and when the cork came out, the boys smelled deeply and one of them said with the air of giving the final verdict: “It was what they had, wasn’t it?” There is a great need that all Christians remove the cork from the bottle and that the world breathe the fragrance of the Rose of Sharon that blossoms in our hearts.Someone may say: I have been a member of the church for many years. My name is in the church book. But that is not enough. The boy said of the bottle, “Those are just words.” Perhaps we should remove the cork from the bottle and allow the world to smell deeply and discover whether what is inside is genuine or not. Does the Rose of Sharon bloom in your heart?

Pastor,
Héctor L. Maldonado